Un producto que se puede operar.
Además de las pantallas que ve tu cliente, una plataforma necesita reglas para administrar usuarios, accesos e información. En Obediente definimos contigo cómo funcionará el servicio, qué debe resolver su primera versión y qué herramientas necesitarás para gestionarlo una vez publicado.
01Del modelo de negocio al producto
Traducimos tu propuesta en funciones y recorridos concretos: registro, configuración inicial, uso del servicio y seguimiento. Priorizamos el valor que debe recibir el cliente y diseñamos la experiencia para entregarlo. El alcance distingue la primera versión de las capacidades que podrán incorporarse conforme evolucione el producto.
02Cuentas, equipos y permisos
Definimos si cada cliente necesita un espacio independiente, usuarios con distintos roles o administración de varias organizaciones. Diseñamos el acceso a la información y las reglas de colaboración según esa estructura. Revisamos estos límites con casos de uso antes de poner la plataforma en funcionamiento.
03La operación detrás de la experiencia
Contemplamos las herramientas para administrar cuentas, consultar actividad y atender incidencias. Si tu modelo incluye suscripciones o pagos, evaluamos el proveedor, los estados del servicio y las integraciones necesarias. También acordamos cómo se observará el funcionamiento de la plataforma y qué tareas requerirá su operación.